Esta localidad se sitúa en un cruce de caminos, a orillas del río Cidacos, rodeada de montañas escarpadas, excelentes pastos, tierras de labor y manchas boscosas variadas de pino, roble, encina... Según los expertos, geológicamente ocupa el espacio de lo que fue un gran lago que se desecó al formarse el desfiladero de este río actualmente hacia tierras riojanas. Conserva algunos ejemplos de arquitectura tradicional serrana, cuyos orígenes recuerda su actividad ganadera merinera. De la presencia humana temprana hay varios testimonios en el término municipal de Villar del Río, castros de la Primera Edad del Hierro, Oppida celtibéricos, asentamientos romanos. Al igual que el resto de la comarca, su carácter fronterizo marcó buena parte de su historia, siendo paso obligado entre el Castilla y Aragón. Perteneció a la Comunidad (actualmente Excomunidad) de la Villa y Tierra de Yanguas. Actualmente su actividad se centra en el sector primario, aunque el turismo, gracias a los numerosos yacimientos de icnitas que hay en su entorno y al Aula Paleontológica que los pone en valor, se ha consolidado como una alternativa económica. A la entrada, frente a la Iglesia, se conserva el lavadero recién restaurado y un abrevadero. A su ayuntamiento pertenecen los barrios o pedanías de Bretún, Valduerteles, La Cuesta, Diustes, Huérteles, Montaves, La Laguna, Villar de Maya y Santa Cecilia, y los despoblados de Camporredondo, Villaseca Bajera y Aldealcardo.

 

Servicios
  • Ayuntamiento: 975 185 216
  • Bar La Plaza: 695 114 912
  • Ultramarinos El Molinero: 642 638 059
  • Aula Paleontológica: 975 181 273
  • Escuela: 975 181 273
  • Casas Rurales: 605 109 775

Habitantes

168

Extensión

12.703 Has.

Altitud

1.003 m.

Fiestas

Santa Filomena

Ven y descubre

Villar del Río

Puntos de interés de Villar del Río

Iglesia de nuestra Señora del Vado

Gótica del siglo XVI, construida en sillarejo de pizarra con contrafuerte de sillar. Es de una sola nave, crucero y ábside ochavado. En el interior destaca un importante retablo renacentista y una talla románica del siglo XIII recientemente restauradas.

Aula Paleontológica

El Aula Paleontológica de Villar del Río es un espacio expositivo y didáctico cuyo objetivo es mostrar el significado de los yacimientos de icnitas de la Comarca de las Tierras Altas de Soria, un lugar de importancia mundial en el conocimientos de dinosaurios y otros reptiles mesozoicos.

En el Aula te mostraremos no solo la información que nos aportan las icnitas sobre el modo de vida de los dinosaurios, si no que también te daremos algunas indicaciones para que sepas donde ver las icnitas verdaderas y sobre todo podrás jugar y aprender sobre aspectos curiosos de los dinosaurios y los animales y plantas que convivieron con ellos.

→ web

Fiestas de Villar del Río

En Semana Santa la noche del sábado al domingo de Resurrección los mozos del pueblo colocan en las casas donde hay moza soltera un trozo de tela, a esto le llaman “la aleluyas”. Esa misma noche se hace un “Judas”, que es un pelele de paja que se cuelga en el exterior de la Iglesia de Santa Filomena y al que se prende fuego y arrastra hasta el Río después de la Misa del Domingo de Gloria.

Las fiestas del Villar del Río están dedicadas a Santa Filomena y San Juan y se celebran del 28 al 31 de agosto.

El 28 por la noche se canta la peseta: los mozos y mozas del pueblo van casa por casa y donde están las “aleluyas” se canta a la moza: “a la mozas del pueblo venimos a cantar, que preparen la peseta para mañana, San Juan”. De madrugada se corta un ramo de chopo. El 29 por la mañana se viste el chopo adornándolo con cintas y pañuelos y un mozo, al que se llama mozo del ramo, encabeza la procesión que se hace después de la Misa. Tras la Procesión se recorre otra vez el pueblo recogiendo la peseta; cantan los mozos: “a la hija del Fernando le venimos a cantar, que prepare la peseta, que venimos a cobrar”. El padre, o el abuelo de la moza paga a los mozos la peseta, que es una contribución voluntaria que los mozos se encargarán de gastar en las fiestas.

El 29 por la tarde se corre el rosco. Dos o tres personas cogidas de la mano son perseguidas por otra persona que intenta fustigarles con una rama de chopo a lo largo de la plaza, después se reparte rosco y zurracapote los asistentes.

El día 30, Santa Filomena, se quitan las cintas que adornaban el chopo, ya bendecidas en la procesión y se reparten a los mozos, que a su vez las entregarán a las mozas que deseen después de misa. Por la tarde procesión con subasta de los banzos de Santa Filomena, se hacen cuatro tramos de subasta y los adjudicatarios portan la imagen de la mártir.

Agregados

Bretún

Esta localidad de Tierras Altas se encuentra encajada en el barranco formado por el arroyo de Fuente Mingo, lo que da un urbanismo escarpado y de gran belleza. De su pasado trashumante que trajo épocas de esplendor quedan algunos ejemplos de excelente arquitectura tradicional serrana. Al igual que los pueblos de alrededor, formo parte de la Comunidad (actualmente Excomunidad) de la Villa y Tierra de Yanguas. Además de algunas actividades vinculadas al sector primario, este pueblo se ha volcado en la actualidad en el turismo, atraído por los numerosos yacimientos de icnitas que se localizan en el entorno y dentro del propio casco urbano, y por la Fundación Vicente Marín, cuyo museo merece sin duda ser visitado. Tuvo dos ermitas la del Santo Cristo, arruinada, y la de Santa Cristina de grandes dimensiones y planta rectangular.

Iglesia de San Pedro

Este templo se sitúa en la parte alta de la localidad. Fue construida en el siglo XVI, por lo que la estructura corresponde a un gótico tardío, y fue muy reformada en el siglo XVIII. Durante una de sus reformas, un indiano introdujo algunos detalles con curiosos motivos aztecas, únicos en la provincia. Recientemente ha sido restaurada. Construida de sillarejo, con una sola nave, posee varios retablos de madera policromada del siglo XVII.

Yacimiento de la Matecasa

Se encuentra en las inmediaciones del acceso a Bretún. Es posible acceder con vehículo ya que se encuentra próximo a la carretera. Cuenta con huellas de dinosaurios terópodos y ornitópodos del Cretácico inferior.

Yacimiento del Corral de la Peña

A pesar de la pequeña superficie que ocupa el yacimiento, se pueden encontrar multitud de icnitas, casi todas ellas aisladas (sin formar rastros) de dinosaurios terópodos y ornitópodos.

Yacimiento del Frontal

El yacimiento de El Frontal presenta rasgos especiales como la presencia de huellas de tortugas o icnitas de terópodos con la marca del cuarto dedo.

Yacimiento Fuente Lacorte

Cuenta con huellas de dinosaurios terópodos, ornitópodos y tortugas y hay una réplica de dinosaurio Allosaurus, a cuyos parientes cercanos se han atribuido algunas de las huellas del yacimiento. Es del Cretácico inferior.

Fundación Vicente Marín

Vicente Marín, un bretunense retornado a su pueblo después de muchos años fuera del mismo, decidió montar la fundación que lleva su nombre, para la conservación y difusión del patrimonio cultural y artístico que atesoraba. 4.000 metros cuadrados de piezas únicas de arte: muebles (cerca de 500), pinturas, esculturas, piezas cerámicas y una imponente biblioteca con 6.000 ejemplares relacionados con Felipe II, la política y la historia. Una de las colecciones particulares de arte más interesantes y hasta ahora desconocidas del panorama actual, compuesta por pinturas de artistas de talla internacional como J. Sorolla, Murillo, César Manrique, Sánchez Solá entre otros. Esculturas de Salzillo, Juan de Juni, Edmé Bouchardon y otras piezas de origen románico y gótico. https://www.fundacionvicentemarin.com/

Camporredondo

Esta pequeña localidad, actualmente deshabitada buena parte del año, se ubica en el curso alto del río Hostaza, al pie de la sierra de Monte Real. Rodea el pueblo un magnífico bosque atlántico, dominado por las hayas, y un bosque de galería a lo largo del cauce del río, lo que dota al conjunto de gran belleza, sobre todo en otoño. Muchas de las casas están arruinadas, pero en los últimos años se han rehabilitado algunas.   Poco queda de la iglesia de Santa María Magdalena, aunque el robusto campanario, aun en pie, nos da pistas del magnífico templo que fue.

Diustes

El nombre Diustes procede de San Justo, patrón de la parroquia de la localidad, y ése es su significado (San Justo). Bello conjunto de arquitectura serrana bien conservado. Atravesado en su casco urbano por los ríos Ostaza y el “Arroyo del Valle” o Valle Miñarrero, afluentes del río Cidacos y salvados por varios puentes. Existen varias fuentes en su entorno. Situado entre frondosos pinares y hayedos entre los que destaca el “hayedo de Diustes” de unas 50 Has.; paraje de extraordinaria belleza y valor ecológico. A la entrada de la población hay dos ermitas La Soledad y San Prudencio.

Palacio del conde

Iglesia de los Santos Justo y Pastor.

De estilo gótico del S. XVI, con añadidos en el S. XVIII, cuyas imágenes fueron sustraídas de la parroquia no hace muchos años y recuperadas por la Guardia Civil. Construida en mampostería y sillarejo. De una sola nave con tres tramos, cubierta con bóveda estrellada, separados por fajones de medio punto. Capilla Mayor y tres capillas adyacentes, sotocoro en los pies. Portada de sencillo arco de medio punto con dovelas. Cimborrio con linterna y torre de mampostería de tres cuerpos y cuatro vanos. Retablo Mayor de madera policromada y gran tamaño, de la primera mitad del S. XVII, con las pequeñas imágenes de los Santos Justo y Pastor (S.XVIII). En la Sacristía se conserva una Cruz procesional de plata de estilo neoclásico.

Hayedo de Diustes

Es un bosque sobreviviente de climas más idóneos de hace miles de años. Protegido por las condiciones de humedad, orientación y pendiente del valle que forma el arroyo Ostaza. Este húmedo bosque tiene una superficie de unas 50 hectáreas. Durante el otoño, las tonalidades que adquiere este paraje son increíbles, con toda la gama de amarillos, naranjas, rojos y ocres, que contrastan con los campos de cereal y bosques de pino silvestre de los alrededores. El área del hayedo aparece señalizada con carteles informativos.

GR-86 Sendero Ibérico Soriano y su paso por Diustes.

Etapa Yanguas-Santa Cruz de Yanguas.

Huérteles

Entre los siglos XII y XIX, fue uno de los cuatro sexmos en los que se dividía la Comunidad de villa y tierra de San Pedro Manrique. A finales del siglo XX se incorporó con Montaves al término del municipio de Villar del Río. Oficialmente el gentilicio sería «huertelanos», no obstante, en la zona los habitantes de este pueblo son conocidos como «mangurrinos». El pueblo se encuentra en el punto de confluencia del arroyo Cayo y el río Ventosa, en la ladera del Monte Cayo. Dispone de una gran riqueza arbórea (carrascas, encinas, pinos y abedules, entre otros) y una importante colección de especies de matorrales y plantas (tomillo, romero, espliego, manzanilla o lavanda). Muy buena tierra de labor y buenos pastos.

Iglesia Nuestra Señora de la Asunción

Se conserva del S. XVI la Capilla Mayor de estilo gótico, el resto de la Iglesia fue restaurada en el S.XIX. Construida en mampostería y sillarejo, una sola nave, la capilla mayor se abre en arco triunfal de medio punto y se cubre con terceletes sobre medias columnas. Portada de arco de medio punto con dovelas. Retablos de madera policromada. Coro de madera del S. XVII (muy deteriorado).

Ermita del Cementerio

Enclavado en un altozano, a unos 500 m al norte del caserío de Huérteles y en acusada pendiente, se emplaza el campo santo de la pequeña población, que aprovecha en su recinto parte del perímetro de una antigua iglesia románica, concretamente el muro norte, el hastial occidental y la cabecera. Levantado en mampostería, el templo ha perdido parte de los alzados de los referidos muros, recrecidos modernamente, incluida la espadaña que se alzaba sobre el reforzado muro occidental, todo el muro sur y las cubiertas. Mantiene, sin embargo, aunque muy rehecha, la cabecera semicircular que coronaba la nave, a la que da paso desde ésta un arco de triunfo apuntado sobre pilastras coronadas por simples impostas sin desbastar. El muro del hemiciclo se mantiene hasta aproximadamente 2 m de altura, habiendo sido reconstruido a partir de esa cota, al igual que la encementada bóveda de horno que lo cierra. La portada del cementerio quizá reutilice las dovelas de la primitiva, de arco de medio punto liso y la actual cornisa del hemiciclo está formada por simples lajas sobre canes sin desbastar. Pese a lo fragmentario de los restos, conservados sin duda debido a su nueva función, se intuye un modesto edificio caracterizado por la austeridad y el utilitarismo, por encima de cualquier alarde decorativo

Montaves

Es el segundo pueblo más alto de la provincia de Soria con 1.375 m de altitud en la falda del monte de El Cayo. Pequeño, pero conserva el encanto de los lugares de alta montaña, donde se adivina que en su día fue la trashumancia su actividad y forma de vida. Se conservan también unas “neveras” medievales en el paraje del mismo nombre, que son unos pozos excavados en la tierra donde se almacenaba y prensaba la nieve en invierno para comercializarla en verano. Montaves perteneció al señorío del Duque de Arcos, como toda la zona de Tierras Altas. Lo que más abundaba aquí era el ganado lanar junto con cabrío, algunas yeguas y caballos con los que bajaban en su mayoría a Sevilla, Trujillo y Deleitosa a vivir el invierno. Tenían un molino harinero, de una muela, que molía de represa y que era propiedad de la capellanía que fundó Don Martín Beltrán, vecino de San Pedro Manrique. En la parte trasera de uno de los muros de lo que fuera iglesia, con entrada por una calle estrecha y empinada, una pequeña casa conserva todavía sus paredes, es la casa Concejo, donde se reunía el pueblo para tomar las decisiones.

Cerca de este espacio cuidado, Román García García construyó una fuente que llaman “la Romana”, por las figuras que colocó en ella y que el hielo, resquebrajándolas, se ha encargado de envejecer.

Iglesia de San Juan Bautista

La iglesia estaba a punto de caerse, por ello, y para evitar el derrumbe, fue desmontada hace dos años. Era, según la Enciclopedia del Románico, una modesta construcción de mampostería, obra dieciochesca con añadidos modernos. Pero en su interior había una pila bautismal románica, decorada con bocel sogueado, que la relacionan con los ejemplares de Carrascosa de la Sierra, Los Campos y Oncala. Esta pila, conservada en la capilla que han habilitado en lo que fuera edificio de las escuelas, sugiere que antes de este templo del XVIII, hubo otro de estilo románico. Está prácticamente derruida trasladándose el culto hace años a las antiguas escuelas y cumple ahora la función de capilla. Hasta allí han trasladado la pila bautismal, la aguabenditera (posiblemente románica), el retablo, y el sagrario, que fue restaurado en julio de 2009. Del S. XVIII, pequeño edificio de mampostería y sillarejo, de una sola nave de dos tramos, uno adintelado y otro con arista. Portada con sencillo arco de medio punto en pórtico, construido en 1969. Pila bautismal de piedra con gran copa de traza románica. Se conserva el retablo que estaba en el Altar Mayor con la imagen del Santo junto con un Crucificado de gran valor.

Villar de Maya

Esta pequeña población de la comarca de Tierras Altas está ubicada en el norte de la provincia, al sur de Sierra de Camero Viejo y Sierra del Hayedo de Santiago. Fue un lugar importante de trashumancia como lo muestran sus casas blasonadas. Se situó aquí la casa más rica de la jurisdicción, la de los Rodrigo Velasco. En el Museo Diocesano de la Catedral del Burgo de Osma se conserva el retablo renacentista de la Iglesia de Santo Tomás, que ahora amenaza ruina. Vendidas las tierras al Patrimonio Forestal del Estado, el pueblo queda prácticamente abandonado en invierno. Una de sus paradas es la “Fuente del Caño” que servía para regar los huertos, dar de beber al ganado y por supuesto para aplacar la sed de nuestros agricultores. No hace muchos años arreglaron la antigua fragua y el frontón, y hoy en día es donde se juntan todos para celebrar sus fiestas.

Castro de Villar de Maya

Iglesia de Santo Tomás

De estilo gótico del S. XVI. Abandonada y en ruina, donde ha sido desalojado el arte mueble. Construida en sillarejo, de una sola nave, Capilla mayor cubierta con bóveda estrellada. Dos pequeñas capillas laterales con arco de medio punto cubiertas con bóveda de crucería. Portada de sencillo arco de medio punto. Torre a los pies de sillarejo con dos cuerpos y cuatro vanos.

La Cuesta

Se encuentra en una pendiente en la ladera del monte Ayedo. El pueblo fue utilizado durante años para el desarrollo de un programa de rehabilitación de toxicómanos. Hoy se han rehabilitado en él varios edificios y se ha abierto una casa rural. Tiene dos grandes palacios. Uno se está rehabilitando y el otro, “el de los del Río”, del siglo XVII, con portada de orden toscano y frontón curvo blasonado es un auténtico tesoro desconocido que conserva en su interior su distribución original.

Palacio de los del Río

Palacio S.XVIII

Iglesia de Nuestra Señora de los Valles

La iglesia parece de mediados del S. XVI, incorporándose la capilla adyacente en el S. XVII y la sacristía en el S.  XVIII. Fue levantada por orden de la noble familia Del Rio y construida por el maestro Lucas de la Vega. Edificio de mampostería y sillarejo, de una sola nave con dos tramos cubiertos con terceletes. La sacristía presenta cúpula oblonga sobre pechinas. En la portada un arco de medio punto con dovelas. Torre de sillarejo a los pies. Los Retablos se encuentran en el museo diocesano de la Catedral del Burgo de Osma.

Santa Cecilia

A 2 km. De Villar de Maya nos encontramos con Santa Cecilia, un pueblecito que acompaña mejor como segunda vivienda en períodos vacacionales. De su Iglesia, dedicada a Santiago Apóstol sólo quedan tres paredes, una de ellas con una lápida funeraria romana, conserva intacta la espadaña. Casi a las afueras del pueblo nos podemos encontrar con una fuente, el antiguo lavadero y la ermita recién restaurada.

Valduérteles

Formado por dos barrios, Barrio Alto y Barrio Bajo, que se encuentran encajados en el fondo de un barranco que va al Cidacos. Conjunto atractivo y pintoresco con rincones de gran belleza. Zona de interés paleontológico por la abundancia de fósiles y yacimientos de icnitas. Sus casas de piedras concentradas y casi ocultas en la ladera de la vaguada, en la que discurre un riachuelo “Valdechiquillas”. Los restos tardorománicos conservados que podemos encontrar nos llevan a un posible levantamiento ya bien entrado en el siglo XIII. Sólo tiene dos calles bien definidas, enlosadas, una que sube a la iglesia y cementerio y la otra, empinada como la anterior, que baja a los huertos. Una fuente a la entrada del pueblo recoge el agua de arroyuelos que se forman en Las Villasecas y discurren, convertidos en uno, por debajo de un puente de piedra de medio punto rebajado. Otro arco de las mismas características que el anterior, pero más ancho, salva las dos orillas del río Cidacos y forma, con una pared de contención del agua por encima de la cual discurre un viejo camino, un hermosísimo conjunto de vegetación, agua y piedra. Era Valduérteles una de las aldeas de la Comunidad de Villa y Tierra de Yanguas. Pertenecía al conde de Aguilar, marqués de Aguilafuente, señor de los Cameros. La hermosa vegetación que rodea a este singular pueblo, viene de antiguo. En el Catastro referenciado ya se lee que además de las tierras de secano y los prados de pasto en secano y regadío, tenían plantíos de árboles frutales: peras, manzanas, ciruelas y guindas y, a la orilla de río y arroyos, sauces. A día de hoy Valduérteles pertenece al municipio de Villar del Río y los habitantes censados son tres. Pese a esto, el pueblo se muestra limpio, sus casas restauradas, los huertos trabajados.

Iglesia de Nuestra Señora del Espino

Levantada en los siglos XVII-XVIII, posiblemente sobre una antigua iglesia de estilo románico. Realizada en mampostería, actualmente está muy restaurada. De una sola nave adintelada, cubierta con bóveda de cañón. Torre a los pies de sillarejo, de dos cuerpos y tres vanos, dos de ellos cegados. Retablos de madera policromada. En la sacristía conservan un cáliz de plata de 1789.

La Laguna

La Laguna, es una localidad de la provincia de Soria, partido judicial de Soria, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España. Pueblo de la comarca de Tierras Altas que pertenece al municipio de Villar del Río. Localidad situada en la carretera provincial SO-P-1103, entre Santa Cruz de Yanguas y Villar del Río. Pequeña aldea intensamente dedicada a la ganadería, situada al borde del Rincón de la Caballera, con una amplia vista de los barrancos del Arroyo de la Helechosa y de Valdehondo. Afloramientos de icnitas en el camino del Molino y a orillas del río en Las Llanas. Durante el apogeo de la Cultura Castreña Soriana, ya en plena época celtibérica, el territorio de Tierras Altas estuvo dominado por dos grandes poblados fortificados que se repartían esta parte de la Sierra, los Casares de San Pedro Manrique y el Castrillo de la Laguna. Los habitantes de este gran poblado se procuraron las defensas más completas, complejas y de mayor envergadura de todo el alto Cidacos y Linares. Su construcción y crecimiento fue rápido. No muy lejos de La Laguna con el puente de las Llanas con firme empedrado sobre el río Baos, es un precioso paraje para pasar un rato agradable. Entre los siglos XII y XIX, fue uno de los cuatro sexmos en los que se dividía la Comunidad de villa y tierra de San Pedro Manrique. A finales

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