Esta localidad se localiza en pleno valle del río Linares, justo antes de que su cauce se encaje un angosto valle hacia tierras riojanas. Es un cruce de caminos, concentrando muchos servicios, siendo así cabeza de comarca. Las calles son estrechas, empinadas en gran parte, y hay en ellas bastantes casas con voladizos y entramados, de las que se hacían en los siglos XVI y XVII, para los usos comerciales con frecuencia, comunes en otras partes de Castilla. Su pasado documentado se remonta a la conquistada y repoblación por navarros en el siglo XI, siendo cabecera de una Comunidad de Villa y Tierra, con un castillo para proteger el tránsito por el valle del Linares desde Castilla a Aragón. En el siglo XV pasó de llamarse San Pedro de Yanguas a su actual denominación, al pasar la villa a manos del señorío de los Manrique, siendo su desarrollo ligado, al igual que en el resto de la comarca, a la ganadería ovina y la Mesta. En el siglo S.XVIII hubo un considerable impulso económico para la comarca con los molinos harineros, los batanes y los talleres de tejeduría. Después del gran éxodo rural de mediados del siglo XX, que sobre todo afectó a las poblaciones de su entorno, hubo una cierta recuperación ligada en buena medida a la industria de embutidos. Uno de los despoblados dentro del término municipal de San Pedro Manrique, Valdelavilla, fue recuperado hace unos años como centro de turismo rural y durante cuatro temporadas ha sido escenario de la serie El Pueblo, rebautizada como Peñafría. Actualmente pertenecen a este Ayuntamiento siete barrios o pedanías: Matasejún, Ventosa de San Pedro, Palacio de San Pedro, Sarnago, Fuentes de San Pedro, Taniñe y Valdenegrillos. Igualmente pertenecen los despoblados de El Vallejo, Fuentebella, Acrijos, Buimanco, Vea, Peñazcurna,  Villarijo, Valdemoro de San Pedro y Armejún.

Servicios
  • Ayuntamiento: 975 381 001 - Fax: 975 398 060 - email: aytospm@terra.es
  • Farmacia: 975 381 003
  • Guardia Civil: 975 381 014
  • Centro de Salud: 975 381 170
  • Parroquia de San Martín: 975 381 026

Habitantes

639

Extensión

17.620 Has.

Altitud

1.089 m.

Fiestas

Del 23 al 29 de junio

Ven y descubre

San Pedro Manrique

Puntos de interés de San Pedro Manrique

Fiestas de San Pedro Manrique del Paso del Fuego

La noche del 23 de junio, festividad de San Juan Bautista, y coincidiendo con el soltsticio de verano, la noche más larga del año, en San Pedro Manrique se celebra un rito único cuyo origen se pierde en el tiempo. En el anfiteatro de la ermita de la Virgen de la Peña, dominando el pueblo, se apilan mil kilos de rajones de roble del año anterior a los que se prende fuego. La hoguera se quema y se extienden las brasas. Entorno al fuego se reúnen vecinos e hijos del pueblo. Se descalzan los pasadores. Emoción contenida, silencio. Los sampedranos descalzos, solos o llevando a horcajadas a otro, pasan una hoguera de ascuas incandescentes en una muestra de arrojo y valor que aúna año tras año en un mismo acto la perpetuación de un rito único, mágico y ancestral y la voluntad de un pueblo en reafirmarse en su propia existencia e identidad.

Al día siguiente móndidas, caballada, descubierta, mayo, arbujuelos, jota y cuartetas. La fiesta es más íntima, detrás de cada acto un torrente de emociones y de historia. La fiesta se reinterpreta cada año.

Iglesia de San Martín de Tours

Iglesia espaciosa y de gran amplitud, de tres naves, con sobrias bóvedas de arista sostenidas por seis pilares octogonales. En recientes obras de acondicionamiento han aparecido restos románicos correspondientes al templo primitivo. Conserva un excelente calvario de estilo gótico del XII o principios del XIV. El retablo del Altar Mayor, del siglo XVIII, es barroco y en un lateral está el dedicado a la Inmaculada que procede de la iglesia de San Miguel, hoy arruinada.

Ruinas románicas de San Pedro el Viejo

Fue un antiguo monasterio templario situado en un cerro a escasa distancia del pueblo.

Ermita de la Virgen de la Peña

Era otra de las cuatro parroquias de la villa. Esta iglesia se derrumbó en los años treinta y el edificio actual es una reedificación de los años cuarenta que conserva aún su portada original. A los pies de su portada se celebra cada noche de San Juan el rito del Paso del Fuego.

Castillo de San Pedro Manrique (Declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Castillo en 1949)

Residencia nobiliaria de carácter defensivo. Su construcción debe datarse hacia 1421, fecha en la cual, el Rey Juan I entrega la entonces Villa de San Pedro de Yanguas a Diego Gómez de Manrique, en agradecimiento a su familia por el apoyo a la nueva dinastía de los Trastámara. La vinculación de esta familia con la villa aumenta entonces, añadiéndose su nombre al de la localidad; pasará a llamarse San Pedro Manrique.

 

LA EPÍSTOLA DE SAN PEDRO Y SU TIERRA

  • En Villarijo: las cucas.
  • En Armejún: trigo bueno, el que lo tiene, y el que no, se queda sin ello.
  • Y para malas cabezas a Valdemorome vuelvo.
  • Peñazcuna, no lo cuento, porque allí no hay sacramento.
  • Buimanco está en un altillo, frente a vallejo labrado, sembradores de centeno y guardadores de ganado.
  • Bea está en un peñascal, donde el diablo no puede entrar.
  • En Fuentebella:cabreros, y enAcrijos: esteperos.
  • En Taniñe: los letrados, que de agudos se pasaron, pues sembraron las alcudias y ni un grano cogieron.
  • En Las Fuentes: los espuelas; muy amigos de montar las mulas de otros arrieros.
  • En Huerteles: poco trigo.
  • En Oncala: leña menos.
  • En San Andrés: los medeles, gente santa o no santa, líbranos Dios de ellos.
  • En El Collao: cuatro casas que tienen mucho dinero.
  • En Navavellida: los iglesias, que sacan los pendones.
  • En Palacio:tejedores de alforjas, que no de lienzones.
  • En Montaves: los hebreos, que estuvieron sin Dios hasta el año mil quinientos, cuando se lo llevaron los pelaires de San Pedro.
  • En La Ventosa: a San Roque le tiene el pueblo una gran devoción, lo llevan en procesión, lo paran por la fuente, le dan un buen chapuzón y lo llevan a su trono como un burro sin trono.
  • En Matasejún: los zorreros, que entró la zorra en la iglesia y los encontró durmiendo, les dio la paz con el jopo y se escapó jullendo.
  • En Sarnago: los mayorales, ajustaban los pastores por años, les pagaban por medio, y cuando iban a cobrar les achozaban los perros.
  • En El Vallejo: perales.
  • En Valdelavilla: todos huertos
  • En Castillejo: ciruelos.
  • En Valdenegrillos: los torderos, las cogen en invierno, las enrastran por las narices, las grandes a real y las chicas a medio, y las bajan a vender a la villa de San Pedro.
  • En Valdeprado: los taberneros, que con burros y mulos conducen vino a los pueblos, se entran en los portales y comen buenos torreznos y a más de cuatro hombres de bien, les ponen así los cuernos.
  • En San Pedro: los perines, y los malos son los buenos, porque todos los lunes vamos a verlos.

Agregados

Fuentes de San Pedro

En el pueblo destaca la iglesia de San Clemente que es una iglesia rural con capilla mayor gótica del XVI.

Matasejún

Algunos expertos apuntan al posible origen de su toponimia, mata (vegetación) y sejón (zona rocosa). Se encuentra al pie de las estribaciones de la sierra del Rodadero, junto al río Ojalandres que desemboca a escasos dos kilómetros en el río Linares. Su entorno alterna tierras de labor, pastizales y manchas boscosas mayoritariamente compuestas por robles, entre la que destaca la Dehesa de la Mata. Se tiene constancia de la existencia de Matasejún desde el siglo XIV, aunque la cercanía de algunos yacimientos arqueológicos nos indica que probablemente hubo presencia humana anterior. Su actividad principal siempre fue la ganadera, y con su decadencia, se inició una progresiva pérdida de población lo lleva a convertirse en pedanía de San Pedro Manrique el año 1971, aunque perteneció a su Comunidad de Villa y Tierra desde hacía varios siglos. Hay que resaltar que desde el año 2001 esta localidad ha recuperado la tradición de las Móndidas, que cada año celebra el 16 de agosto, aunque antaño estaba vinculada al Día de la Trinidad. Además de la iglesia de Santo Domingo de Silos cuenta con la ermita de San Roque y un horno público.

Yacimiento de icnitas de las Adoberas

Se encuentra junto al arroyo del Prado. Podemos encontrar huellas de terópodos carnívoros y ornitópodos herbívoros, todas tridáctilas (de tres dedos), aisladas y formando rastros y, además, marcas de oleaje, dado que en su génesis estas zonas eran orillas de un gran lago.

Palacio de San Pedro

Pequeña localidad junto al río Ventosa, rodeada de tierras de labor y algunas manchas forestales. Perteneció tradicionalmente a la Comunidad de Villa y Tierra de San Pedro, herencia de la cual mantiene su apellido. Y su nombre deriva de su rico pasado mesteño, uno de cuyos mejores exponentes es la casa palacio de los “Cuesta”, que aún conserva el escudo de armas de los Solar de Tejada y Valdeosera y el portón de entrada. También tiene en sus muros dos canecillos antropomorfos románicos que probablemente procedan de la iglesia del cercano despoblado de Rabanera.

Iglesia de San Bartolomé

Recientemente restaurada, dependía de la parroquia de San Miguel de San Pedro Manrique. Cuenta con una espadaña con dos campanas de principios del siglo XX. Lo más destacado en su interior es un ara romana invertida usada como pila de agua bendecida. Conserva varios retablos como el Mayor, dedicado al santo titular, el del Cristo o el de la capilla de los Cuesta.

Taniñe

Al pie de la sierra del Hayedo de Enciso, en un emplazamiento privilegiado a 1256 metros de altura desde el que se divisa buena parte del valle del río Linares, se localiza esta pequeña localidad de la comarca de Tierras Altas. No se sabe la fundación de este pueblo, pero si se tiene constancia de la presencia humana desde tiempos protohistóricos, pues muy cerca se localiza el castro de El Castillejo”, de la Primera Edad del Hierro (S. VI-IV a.C.). Aldea trashumante y floreciente, sobre todo en el siglo XVIII, sufrió los problemas de despoblación al igual que el resto de la comarca y llegó a quedar casi deshabitada, aunque en el último tercio del siglo XX volvieron a revivir, rehabilitándose casas y construyendo incluso algún establecimiento de turismo rural. Contó con una ermita dedicada a San José. De sus habitantes, decía Manuel Blasco en su “Nomenclator” el año 1909 “ sus habitantes son laboriosos, frugales, correctos de costumbres y saben hacerse estimar allí donde concurren a prestar sus servicios para suplir las deficiencias del pueblo donde nacieron”

Iglesia de Santiago

Iglesia gótica del XVI, abandonada y reformada para carpintería por un proyecto de rehabilitación

Valdenegrillos

En una hondonada a los pies de la Sierra de Alcarama y junto al arroyo del valle se encuentra esta pequeña localidad de Tierras Altas. Esta rodeada por un paisaje austero, de fuertes relieves, enormes extensiones de pinos de repoblación en su parte norte y lomas de matorral hacia el sur, que en ciertos momentos del año explosionan en colores y olores. Mantiene algunos ejemplos de arquitectura tradicional serrana destacando el empedrado de sus heras, donde se trillaba el cereal. Su iglesia, actualmente arruinada, estaba bajo la advocación de San Roque, y aún mantiene restos de un trampantojo en la cabecera. También hubo una ermita dedicada a la Virgen del Monte.

Ventosa de San Pedro

Al pie del monte Cayo y junto al río Ventosa se encuentra esta pequeña localidad que se debate entre la agricultura y la ganadería. Esta doble actividad se traduce en un paisaje en el que se mezclan las tierras de labor, los pastos y bosques mixtos entre cuyas especies destacan los acebos, que en invierno muestran su cara más hermosa al llenarse de frutos rojos. Perteneció a la Comunidad de Villa y Tierra de San Pedro. Quedan algunos ejemplos de su pasado merinero en algunas construcciones con arquitectura típica serrana y su presente viene marcado por el turismo, con la existencia de varios alojamientos de turismo rural, y la producción de leche, pues alberga la única explotación de estas características en la provincia. Como puntos de interés encontramos la iglesia de San Roque, la ermita de la Soledad y el yacimiento de San Roque. Y, desde el año 1995, sus vecinos han recuperado la Fiesta de las Móndidas, cuya génesis sea posiblemente pagana vinculada a la fertilidad de los campos y la primavera, y posteriormente cristianizada.

Iglesia de San Roque.

De su posible pasado medieval solo se conserva una pila bautismal que, posiblemente se trasladó de la arruinada iglesia de Rabanera.

Yacimiento de San Roque

Recibe su nombre de la cercana iglesia de San Roque, en el se pueden observar cinco rastros y 18 huellas aisladas de terópodos y aves mesozoicas del Cretácico Inferior. Tiene una réplica a tamaño real de un Iguanodon.

Iglesia de Rabanera

Esta iglesia hoy arruinada perteneció a Rabanera, población que ya constaba como despoblado en censos del siglo XVI.  Actualmente denominada ermita de la Virgen de Rabanera, probablemente antaño estuvo bajo la advocación de Santa María la Blanca. Tenía la planta basilical con ábside semicircular que aún mantiene parte de su bóveda de horno y una ventana abocinada al interior.  También permanece en pie la espadaña, aunque desprovista de campanas. Al pie de este muro, en los primeros días de la Guerra Civil, fueron fusilados seis ediles del Ayuntamiento de San Pedro Manrique y enterrados en sus cercanías por vecinos de Ventosa. En 1979 sus familiares pudieron exhumar la fosa común en la que se encontraban y llevar los restos al cementerio de su localidad.

Valdelavilla

Valdelavilla es un pequeño pueblo serrano en las Tierras Altas de Soria que data del siglo XVIII. Tras su abandono en los años 60 y por sus especiales características climáticas, arquitectónicas, paisajísticas y su peculiar flora y abundante fauna, ha sido reconstruido en su casi totalidad y habilitado como complejo turístico rural.

Sarnago

Sarnago está situado en la Sierra de la Alcarama, a unos cinco kilómetros de San Pedro Manrique. Como muchos de los pueblos de la Sierra de la Alcarama, se despobló casi por completo en la década de los sesenta del siglo pasado, situación que Patrimonio Forestal aprovechó para comprar parte del monte para repoblarlo con pinos. El año 1980 se formó la Asociación de Amigos de Sarnago que se ha ocupado desde entonces de revitalizar el pueblo, restaurando algunas casas, recuperando tradiciones, editando una revista anual, realizando actividades culturales, poniendo en funcionamiento un museo etnográfico, un lavadero-biblioteca y en está en proceso de construcción de un espacio para co-working.

Despoblados

En las décadas de los 60 y 70 el Patrimonio Forestal del Estado inició una política de repoblación forestal en la Comarca de Tierras Altas que se desarrolló en una superficie de unas 35.000 Has. Los pueblos que fueron reforestados quedaron deshabitados de un día para otro. Los vecinos cogieron los dineros que les ofrecieron por sus haciendas y emigraron lejos de su tierra. Son la imagen plástica de la despoblación.

Después de casi cuarenta años siguen conservando su estructura original y se han ido deteriorando lentamente. Ofrecen en la actualidad una apariencia extraña y misteriosa. Las casas abandonadas y abiertas invitan a violar su intimidad, y reflejan la forma de vida de los que fueron sus últimos habitantes.

Buimanco
Valdemoro

 

Vea

Se llega a Vea desde San Pedro Manrique por la rivera del río Linares en un interesante recorrido por el que transita el GR-86

Armejún

Tiene una activa asociación que ha conseguido arreglar el tejado de la Iglesia y el antiguo lavadero. Se están rehabilitando varias casas.

Villarijo

En Villarijo estaba el único “trujal”, molino de aceite de la provincia de Soria, hoy derruido. Conserva restos de su olivar.

Acrijos
Fuentebella
Peñazcurna

 

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